ÚLTIMA HORA

12 de junio de 2012


Después de correr mucho en el rali anterior, nuestro rali, llegábamos a una de las citas más importantes del campeonato, el rali de Narón, para mi una de las carreras mejor organizadas con una gente al frente a la que en estos años le ha faltado un poco de suerte y a la que deseo lo mejor.
Las previsiones meteorológicas y lo largo que iba a ser  el día debido al número de tramos, muchos nuevos, y kilómetros a recorrer  hicieron que saliéramos por la mañana con un planteamiento de ir a más y esperar acontecimientos. Así fue, en los dos primeros tramos Luís no iba cómodo  con una suspensión demasiado blanda que no ofrecía ninguna confianza por su forma de conducir. De hecho tuvimos algún susto inicial por este motivo. Tras la primera baja de Burgo el rali era cosa de tres. En estos compase iniciales veíamos como estábamos cerca de Meira sin grandes esfuerzos.  En el primer reagrupamiento Meira tiene que encender el coche empujándolo, circunstancia que en nuestro campeonato es sancionable con 30 segundos de penalización. Sin saber si la iban a aplicar afrontamos más centrados el segundo bucle. El tramo 5 nos está saliendo perfecto hasta que llegamos a una frenada y nos salimos, no siendo los únicos ni los primeros que sufrimos este percance en esta fatídica curva. Tras el tiempo perdido y con la penalización de Meira confirmada llegamos al ecuador del rali con Iván en cabeza y nosotros detrás.

El primer tramo de la tarde, el de Valdoviño, es para mi el clave. Está lloviendo. Iván sale con ceros y nosotros con mixtas. Luis, ya cómodo con el coche, se tira y hacemos un tiempo estratosférico, a priori era lo que parecía, endosándole a Iván 24 segundos de una tacada y a Meira 12. Después de esto y creyendo en nuestras posibilidades volvemos a hacer en el siguiente el scracht, metiéndole a Iván otros 7 segundos. Antes del tercer tramo de este bucle se producen unos hechos que me voy a reservar porque siento vergüenza ajena recordándolos, propios más de una película o de niños pequeños que no saben perder. Aún asi, después de ir tranquilizando a mi piloto durante todo el tramo continuamos imparables y nos ponemos líderes del rali con un margen de 2 escasos segundos. En el último reagrupamiento se verifican los coches turbo de oficio, ninguna anomalía por más que algunos se empeñen en que las hay y continúen con las presiones. En la segunda pasada por Valdoviño donde  antes les habíamos arrancado la cabeza volvemos a hacer el scracht pero esta vez, curiosamente, Iván mejora su tiempo unos 15 segundos. Entonces mi pregunta es: ¿SE PODÍA CORRER MÁS, COMO NOSOTROS EN LA PRIMERA PASADA, O NO?. El que sepa de carreras que saque sus conclusiones. En el siguiente tramo de nuevo scracht, aumentando notablemente la ventaja sobre Iván al cometer éste un error y perder unos 40 segundos. Último tramo y victoria.
Por si aún no estaban contentos los que piensan que sólo saben correr ellos, se verifica el coche de nuevo de oficio y….todo en regla. Ganamos el rali, todo salió perfecto, sólo esperamos el reconocimiento público de perdón de quienes trataron de aguarnos la fiesta INJUSTAMENTE, y lo están haciendo. Menos mal, por un momento pensé que ganar el rali estaba siendo una pesadilla…