ÚLTIMA HORA

12 de julio de 2016

Oscar Vázqeuz afrontaba con muchas ganas el Rallye Sur do Condado, pero ya antes del comienzo del rallye las cosas se complicaban. Oscar nos cuenta como fue su calvario en esta XIII edición del Sur do Condado.

El miércoles anterior al rallye realizábamos unos test, en ellos volvíamos a padecer los problemas de freno que nos traen de cabeza en cada prueba, cambiamos la bomba y todo parecía funcionar bien.
El sábado comenzábamos bien pero ya en la mitad del primer tramo volvimos a tener problemas con los frenos, aún así, hicimos 67 de la general. En el segundo tramo, todo estaba correcto hasta que se nos derritió el cable del alternador. ¿Consecuencia? Tuvimos que parar dos veces a mitad de tramo para puentear y cargar un poco la batería, hacer el tramo sin dirección asistida, sin pisar el freno y sin electro para minimizar al máximo el consumo de corriente. Al acabar el tramo decidimos cortar un cable y con cinta americana intentamos solucionar, de esa manera conseguimos pasar el tercer tramo y llegar a la asistencia.
Llegamos a la asistencia y gracias a nuestro gran equipo conseguimos reparar, todo un logro para nosotros porque como se apagara el coche estaríamos fuera de carrera.

Conscientes de que la copa estaba perdida salimos a disfrutar e intentar remontar lo máximo posible en la clasificación, pese a continuar con los problemas de frenos en el primer tramo de la tarde nos clasificamos en el puesto 41 de la general y quintos de la copa. El siguiente tramo era el de Salceda, llevábamos un buen ritmo, pero en una curva de derechas en un rasante, entramos muy rápido, al no frenar bien el coche vi que nos íbamos de frente e intentamos librar tirando del freno de mano, el coche se fue derrapando unos 10 metros y la mala suerte hizo su aparición de nuevo, pegamos contra una pequeña piedra en un  desnivel , que nos hizo volcar y romper el eje trasero del coche… Nuestro Rallye Sur do Condado terminaba ahí. Como dice el refrán lo que mal empieza mal acaba y el Surco fue el fiel reflejo de esto.
Nos vamos con mal sabor de boca por el golpe que le dimos al coche, pero contentos por el ritmo al que conseguimos rodar pese a los problemas. Solo me queda darle las gracias una vez más al trabajo de nuestro equipo en la asistencia que lo hicieron de 10, y por supuesto a los patrocinadores que confían en nosotros. Intentaremos reparar para poder disputar el Rally Ribeira Sacra